Divertido texto sobre la patología obsesiva que pueden llegar a sufrir los diseñadores. Puedes leerlo en versión original en el blog de Noisy Decent Graphics, o traducido al castellano en cuarto derecha.
Exposición de sillas pantone
En muy poco tiempo han pasado dos cosas en Ferrari. Por un lado el lanzamiento…
Si la generosidad fuese gratis, habría que redefinir lo que es el amor. O la…
Vi hace muchos años una película argentina titulada “El viento se llevó lo que”. Ambientada…
Durante el fin de semana de San Patricio, miles de pubs irlandeses recibieron una llamada…
Las marcas están principalmente para vender, pero como todos sabemos, la mecánica de vender es…
David es un observador extraordinario. En su trabajo vemos como transforma la realidad en paisajes llenos…